Salsa para Albóndigas

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    Receta de Salsa para Albóndigas





    Te enseñamos a elaborar una exquisita salsa para acompañar con ella tus albóndigas. Si te gusta preparar albóndigas en casa, prueba a acompañarlas con esta salsa, seguro que encantará.

    Ingredientes:

    - Tomates, un kilo
    - Dientes de ajo, 4-5
    - Un par de cebollas medianas
    - Azúcar, una cucharadita
    - Aceite de oliva virgen
    - Sal fina


    Preparación:

    Comenzamos la preparación de la salsa para albóndigas pelando la cebolla y los dientes de ajo, hay muchos trucos para pelar los ajos sin tocarlos con las manos, ya que suelen dejar un olor bastante fuerte en nuestras manos. Cuando lo tengas todo pelado lo vamos a picar en trozos muy pequeñitos, los dientes de ajo puedes cortarlos en láminas si lo prefieres. Ponemos a calentar una sartén o cazuela de barro con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio.

    Cuando el aceite esté bien caliente, echamos a los trozos de ajo y de cebolla para que se vayan pochando. Mientras podemos ir pelando los tomates y picándolos, cuando lo hayas echo agrégalos a la cazuela. Muchas veces no es fácil pelar los tomates, pues la piel está dura y cuesta trabajo de quitar. En estas ocasiones te recomendamos que los metas en una olla o recipiente con agua hirviendo y los dejes unos 15-20 segundos, pasado este tiempo los sacas y pasas por agua fría, de esta forma la piel se habrá ablandado bastante. Remueve y deja unos veinte minutos que se sofría todo a fuego lento. Añade una pizca de azúcar para quitar el amargor.

    Durante este tiempo es importante que vayamos removiendo de vez en cuando para que el tomate se rehogue correctamente, pasado este tiempo nuestro sofrito debe estar bien hecho, lo apartamos del fuego. Ahora le vamos a añadir la salsa de soja, mezclamos y lo pasamos todo por la batidora o por un pasapurés.





    Procura que la salsa te quede bien homogénea y no demasiada espesa, la salsa de soja que hemos echado no debemos poder diferenciarla del resto. La salsa de soja es fácil encontrarla hoy en día en los comercios, pues se ha puesto de moda para hacer muchas recetas. Esta salsa tiene una tradición muy antigua en China, se elabora fermentando granos de soja con trigo tostado, y en la actualidad es conocida en todo el mundo. Si ves que los trozos aún se diferencian unos de otros, dale un golpe más con la batidora para triturar muy fino todo. Si ves que esté demasiado espesa, añade un poco de agua y mezcla. Ya puedes usar esta deliciosa salsa para tus albóndigas.